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es más bien un poco de inquina. Es sólo que…. tanto que despelucaron a la Cenicienta y ahora -aún once años después- están dale y duro con Amélie Poulain.

Es un cuento sin hadas pero no por eso menos tintinante ¿más que campanitas será el quebrar de los huesos del enfermo?

Sí, el encanto del  Le fabuleux destin d’Amélie Poulain impregno una estética en la imagen -proceso cruzado de revelado, pienso- y el vals…. !lo escuchan! la frágil cajita se escucha, pero ¿no creen que es frágil por ser de plástico? imitación de acrilico y con rebabas finas…

A ver -diriran los franceses- tenemos un montón de mujeres ni jovenes ni viejas, justo a la mitad; que viven con sus padres y han pasado mucho tiempo -más del planeado- sin mantener una relación (lo que eso signifique, me da flojera explicar a que me refiero), y necesitan de flotar una idea, imagenes fantasticas de como ese otro aparecerá. Lo pierden pero lucharán!!!!! felices y fin. Hasta se puede sentir lo corriente en esa idea, he allí lo importante de la estética … y del vals.

¿cuál sería la platica entre Amélie y la nutrióloga Guillian Mckeith?

¿será que Amélie arrastre a Guillian y la charla pase dulcemente?

-maldición Amélie !mira toda está miel que embarraste por doquier! la miel no es saludable, natural si pero ¿y eso qué?

-qué más da Guillian! tu serás de la personas a quienes corren de un centro comercial por andar enfrentando a la gente con su comida pero…. lloras como una bebé cuando te expulsan de una reallity show !Yo soy adorable, soy una princesa, y lo hubiera ganado!!!!!

-Amélie… seriamente, pienso que cuando entras a ese lindo bañito… mientras estás remojandote en la tina… pues, te has de comer los mocos !qué asco!

-oh! mejor me voy, no quiero hablar contigo… (entre dientes) necesito algo de porno

 

 

Y no es necesariamente una recomendación, no creo que vería esta película más de dos veces, es sólo que la vanaglorian y -como muchas veces- no entiendo ciertamente por qué.

Del publico:

-gracias por no hacer pornopobreza

-gracias por decirnos que ellos ASÍ están bien!!!!!!!

-gracias por decirnos que las mujeres podemos hacer lo que queramos 

-gracias por otro “final diferente” para estos asuntos de la migración 

-gracias por que la foto está muy bonita… y el pueblo se ve muy bonito

Del actor Leonardo Alonso:

-fuimos 90 personas de la película en un pueblo de 50 habitantes mayormente mujeres ¡w0w! 6 eran los niños

-quizás me golpeen pero: las mujeres como que esperan a que los hombres digan o hagan algo para moverse (paráfrasis). Aquí, por ejemplo, el irse del pueblo

-muchos de los actores somos de provincia (Oaxaca, Hidalgo, Toluca, Guerrero) y entonces sabemos de la migración a La Capital. Esta ciudad, el Distrito Federal, es un monstruo

-se muestran en la película muchas festividades (religiosas), todo el tiempo hay fiestas

– se los  juro: nunca había visto a los niños tan felices

-la vida como un espiral y no como un circulo vicioso

-¡no sé porque no hemos ganado más premios!

Se escucharon comentarios de este tipo después de la proyección en el Centro cultural de España. Hice una pregunta: 

desde otras áreas como la política o la sexualidad ¿qué cambios podrían imaginar en un población con pocos hombres?

Leonardo Alonso: pues… las mujeres pueden hacer lo que quieran…. [la perorata otra vez]… espero haberte respondido.

-NO-

Hay una escena donde la mamá protagonista habla sobre el chance o no de tener una pareja sexual, regresando al punto de que casi no hay hombres:

-y para qué quiere usté a los hombres padre? esos lamentos están buenos pá nosotras

 -y me aguanto las ganas… ay comadre cuando hay carne usté está en vigilia…

Así como va el heroísmo y la libertad femenina espero que haya una segunda parte en donde alguna mujer de negocios arme un cuatito -así, no más con unas cortina en vez de puerta- donde llevé a unos gigolós, prostitutos; o en todo caso estimuladores y juguetes sexuales para mujeres. Digo, por aquello de aguantarse. La sexualidad es un medidor de las libertades y limites de uno y de ese uno en una sociedad; serviría también para darle largar a la venganza (de las esposas, de Dios) sobre los hombres que quisieron irse en busca de algo mejor a los EUA,  incluyendo a las gringas y chicanas.

En lo político, sería el colmo que habiendo tantas mujeres siguieran los hombres con el poder de decisión.

Estás eran algunas posibles imaginerías que me hicieron preguntar y que preguntó en todo caso a quien vea la pelí.  

 

 

Common people (Yvonne Venegas, 1970)

Miguel Ángel Muñoz refiere a Diane Arbus cuando dice que: hay detalles que la gente jamás llegaría a ver sino las fotografiaba. Gillian Wearing -en la misma plática-: (Diane A.) es una de las pocas personas cuyas fotografías hablan. Sientes que hay una relación intensa entre ella y la gente a la que fotografía. Que no se limitó a retratar a cualquiera, sino que busca los personajes adecuados.

¿Personajes adecuados? María Elvia de Hank, por ejemplo. Es más, este personaje adecuado sostiene por si sola una tesis de maestría en la universidad de California. ¿Estos personajes existirían tal cual sin la presencia de Arbus, Wearing o Venegas? ¡Por supuesto! Sólo están siendo ellos y además atraen a los fotógrafos como la miel a las moscas, sin embargo, siempre habrá quien llegue primero, quien los topa.

¿Servirá tener un carnet de acceso? ¿Cómo el rostro de una hermana popular? No lo sé y tampoco importa. Tal vez, al tener en la misma casa a un maestro del “recuerdo” se adquiere la experiencia para cachar los momentos frágiles, ésos donde los sujetos quizás no estaban preparados para la foto y por lo tanto no estaban conscientes de su propia representación (del presente hacia el futuro según el pasado).

Es evidente que del trabajo de su padre se formó un entendimiento muy presente en sus retratos: los recuerdos, de la existencia propia, son editables. ¡Entonces a editar! pero con el criterio de disminuir el ego, propio y ajeno, y así poder mirar al personaje en su esplendor. 

La misma Yvonne Venegas parece convertirse en el personaje al cual debatir: que si la hermana gemela de…, la “falta” de discurso en su trabajo, o las fotografías de los rebeldes (RBD), bla,bla, bla, finalmente personalidades así son las que rompen la rutina de aplaudir al invitado después de la ponencia aunque no lo merezca.

Por último ya para dejar de citar, tal vez Yvonne no sea griega pero vaya que la siguiente canción le sienta bien. Probablemente ella también la disfruta.

♫Rent a flat above a shop, cut your hair and get a job, smoke some fags and play some pool, pretend you never went to school but still you´ll never get it right, ´cos when you´re laid in bed at night watching roaches climb the wall, if you called your dad, he could stop it all…

…You´ll never live like common people, you´ll never do whatever common people do, you´ll never fail like common people, you´ll never watch your life slide out of view… …Like a dog lying in a corner, they will bite you and never warn you, look out…♫

¿?

(Carlos Hahn)

¿Arrogante: adj. Altanero, soberbio? No.

¿Soberbia: f. Satisfacción y envanecimiento por la contemplación de las propias prendas con menosprecio de los demás? No.

¿Altivez: f. Orgullo, soberbia? ¿? Supongo que no.

¿Petulancia: f. Vana y exagerada presunción? siguiente

¿Presumir: intr. Dicho de una persona: Vanagloriarse, tener alto concepto de sí misma? Tampoco.

 ¿Jactancia: f. Alabanza propia, desordenada y presuntuosa? Lo mismo de arriba. No.

No encuentro palabra que justifique mi culpa, supongo que Carlos Hanh tiene parte de la responsabilidad en esta situación confusa.

Ya había visto la exposición: México hecho a mano, antes de que él viniera; puse en práctica está habilidad del mexicano para ajustar las palabras y darles un nuevo sentido, en ese momento yo pensé: Más que con las manos, este México parece estar hecho con las patas!! (Conteniéndome de no referenciar a otra parte del cuerpo).

¿Será verdad que los mexicanos somos reconocidos el  humor cómico-critico ? Según Lolita Castelán y yo, sí, de ejemplo sirve la serie fotográfica de Abel Gastón Saldaña: Revolución y consumo. Entonces ¿por qué seguir fotografiando al mexicano como charro? El que come y come tortillas, y dulces de color rosa mexicano…. Aquel que por amor mete las manos en la artesanía ¿para qué? !si acá en la ciudad se regatea!

Mi remordimiento por creerme altiva ante el trabajo de Carlos Hanh se evapora ante una declaración: un libro (México hecho a mano) ilustrado con fotografías que alcanzan la categoría de obras de arte. No sé quien dijo esto pero vaya que a dado a Carlos  su respaldo ególatra. Hahn está preparando un nuevo proyecto en el que pretende formar, a base de fotografías, mosaicos de hasta 50 metros de altura que reflejen a distancia una sola imagen y desde cerca varias de ellas. 

Cuando lo vi emocionado frente a la computadora, picándole a los filtros “artísticos” de photoshop recordé mis primeras experiencias con el programa, y ¡si! Yo también jugué con sus aplicaciones para cubrir los defectos de mi camarita ¿pero él? No sufre de tales problemas pixelisticos, lo que me hizo deducir que en fondo no había malicia en su persona, sino ingenuidad. ¿Es mi soberbia la que me permite hablar sobre la ingenuidad de Carlos Hanh? Aunque finalmente él también se puso de pechito al despedirse con algo como: No sé bien porque me invitaron…

 

 

Education for leisure

by Carol Ann Duffy

 

Hoy voy a matar a alguien, algo.

Ya estoy harta de ser ignorada y hoy jugaré a ser Dios.

Es un día cualquiera, de esos grises en que hasta las calles se aburren.

 

 

Con mi pulgar aplasto contra el cristal una mosca.

Eso hacíamos en la escuela. Shakespeare.

Era otro idioma y ahora la mosca es otro idioma.

Ahora respiro talento en el cristal y escribo mi nombre.

 

Soy un genio y aunque no haya oportunidades

puedo ser lo que sea. Pero hoy cambiaré el mundo.

El mundo de algo. El gato me huye. El gato sabe

que soy un genio y se ha escondido.

 

Tiro al pez al baño y jalo la cadena.

Veo que es bueno. El periquito tiene miedo.

Una vez a la quincena camino dos millas hacia el pueblo

y firmo. No aprecian mi autógrafo.

Ya no queda nada que matar. Enciendo la radio

y le digo al hombre que habla con una superstar.

Me corta. Tomo el cuchillo del pan y salgo.

Brilla de repente el pavimento.

Te toco el brazo.



¿para qué escuchar la vida amorosa de un extraño?:

¿Para pasar el rato? ¿Por qué no hay de otra? ¿Cómo distracción de tanta crisis? ¿Para recordar, fantasear o comparar? ¿El voyeur es aprendizaje, o al contrario? Tal vez todo lo anterior al mismo tiempo.

Salvador Frausto Crotte, investigador y periodista quien ha enseñado Como contar un cuento de la historia real nos ejemplifica la importancia de moverse… entre faldas.

Si Salvador se anunciara en la sección de “servicios” de El Gráfico posiblemente, la intensidad que ofrece, defraudaría a muchas pues su brío está en la honestidad. Ojo: es esa honestidad que un hombre en plenitud entiende. Usted decide. Pensándolo bien, también él podría anunciarse como: open mind, aguantador, garantizado ¡regresarás! Como dije antes, usted decide.

Los detalles dan buen sabor  a la vida, pueden ser un buen aderezo cuando se mira en retrospectiva por mínimos que sean y pareciera que salvador tiene una ortografía femenina con las vocales A, E, I: Vanessa, Melanie, Mariela, Melina. Hasta su hija pequeña, María, entró en la norma. Sofía – su hija mayor- es sólo variabilidad amorosa.

Otra particularidad en su trayectoria amorosa: todas guapas (lo que eso signifique). Si es un hombre que sabe moverse en la noche con un vaso de whisky en la mano, y además es periodista, no sorprendería que bastantes majas se le acercasen por doquier aunque sea para amenizar la velada. Eso sí, con un buen rímel para aguantar toda la noche.

Si tanto se ha hablado de los movimientos amorosos del seductor de voz rasposa ¿Por qué, sonrojado, se detuvo en las preguntas de verdaderos movimientos físicos? Le pregunté:

Entre tantas mujeres ¿Qué te ha sorprendido de ti mismo? ¿Eres más flexible, romántico, o extravagante de lo que creías? Fin de la entrevista – contesto sonriente, muy nervioso. Con tanta hormona ¿por qué no hacer alarde de la buena condición física que la experiencia le ha dado?

Soy egoísta, Salvador se dice a sí mismo. Es parte de su personalidad y reconoce que esta característica ha iniciado/terminado varias relaciones. Ser más egoísta hacia ellas cuando el tiempo se va ¡ser madre es lo que quiere!; ser menos egoísta y aceptar ¡es lo que ella necesita! Finalmente el nacimiento de una hija para complacer la maternidad de una mujer quien todo lo tenía, implica mucho más la sensibilidad, la propensión natural del hombre a dejarse llevar por los afectos de humanidad y ternura.  Témoris Grecko, amigo de Salvador y empático a esta conducta, explica:

“Tal vez aceptarse egoísta se deba a la necesidad de no decepcionar, no dar ilusiones… aunado al hartazgo de quienes desean cambiar lo que somos. Entonces, es preferible presentarse con todo y los defectos… dudo que Salvador llegué solo a ser viejo -como él mismo predice- seguro estará acompañado, aunque tampoco creo que lo haga con el amor de su vida, sino con el amor en turno…”

Mantenerse como individuos dentro una relación se escucha lógico a pesar de que pocos lo hacen. El galán de esta historia lo intenta pues no pretende amalgamarse con alguien de esa manera, allí todos diluidos NO. Una hija en común parece ser la mejor forma para unirse de por vida. Así que él quiere ser él y que ella sea ella, este egoísmo es más respeto que indiferencia.[1]


Salvador se ha mantenido firme cuando se debe y flexible cuando se puede ¿para qué terminar, tajante, una relación si nadie sabe las vueltas que da la vida?  Así como Melanie y Vanessa han estado a la vuelta del camino, entrando y saliendo por diferentes curvas; Melina y Mariela permanecerán intercalando sus vidas con Salvador debido a las niñas, Sofía y María respectivamente. Niñas a quienes su papá tendrá que vacunar de hombres egoístas y seductores como él, pero también como Salvador dice: a dar amor.

No es que aquí se pretenda ofrecerlo, no, él lo hace bien. Es sólo que el moverse de un lado al otro, la necesidad de observar, escuchar y conversar, es lo que deberíamos aprender de alguien que superficialmente podría encasillársele de mujeriego. Saber qué es lo que se quiere o a dónde llegar, para alguien como Salvador podría ser la muestra táctil de la inteligencia en movimiento. 

Entre faldas, en la otredad, Salvador Frausto Crotte ha definido su vida: hoy no está interesado una casa de paredes blancas, con un perro, dos carros y una esposa esperando en la puerta. La posición del misionero también entra en la rutina. Seguro ¡qué flojera! Estar definido involucra también aceptar y emocionarse al imaginar las mujeres que aún faltan, las palabras por leer y las páginas por escribir. Todo lo que habrá que enseñar y aprender del agua de la vida: el whisky. ¡Salud!

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[1] Cabe hacer la siguiente anotación por innecesario que parezca. Salvador Frausto tiene 38 años y Témoris 39, los dos en la plenitud de sus vidas. Saludables, viriles, trabajando en lo que quieren, socialmente atractivos, expectantes a las bondades de la vida. De este contexto surgen sus conceptos de egoísmo, es decir, éstos  cambian según pasa el tiempo ¡ah que ingenuo era cuando tenía 15, 26, 37, 48, 59! 


Allí, sentada a la mesa. Se desparraman las piernas y remojo mi concha de fresa en mi chocolate caliente [350 calorías]

Galeano: … lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien más se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco…

concha de fresa: a chica-rrrrr!!! mi concha rosada está a chica-da . Ahora por eso…[ tremendo bocado]

Galeano: … lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por donde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez al año…

concha de fresa : ¡comele!

Galeano: ¡guardo lo vasos desechables! ¡lavo los guantes de látex que eran para usar sólo una vez! ¡los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

concha de fresa: jejé !qué cagado inche Galeano! 

Galeano: es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban ¡para toda la vida! ¡es más! ¡ se compraban para la vida de los que venían después!

La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.

 cocha de fresa: ¡aah seeee… las palanganas! ¿te vas a comer eso o ya no?

Galeano: ¡nos están fastidiando! ¡yo los descubrí! ¡lo hacen adrede! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara…

concha de fresa: cri-cri, cri-cri [no es onomatopeya]

Galeano: ¿dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike? ¿quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿el afilador o el electricista?

– la concha de fresa rescata con dificultad un trozo de pan remojado que cayó en la taza-

Galeano: …¡cuando yo era niño por mi casa no pasaba el recogía la basura! ¡lo juro! ¡y tengo menos de… años! todos los desechos eran orgánicos, e iban a parara la gallinero, a los patos o a los conejos…es que no es fácil para un pobre tipo al que educaron con el “guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo” pasarse al “compre y bote que ya se viene el modelo nuevo”.  Hay que cambiar el auto cada 3 años cómo máximo, porque si no, eres un arrinado…

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la real.

concha de fresa:  mi cel “el chapis” se cayó en la taza del baño…. ni madres que lo saque!

G: es que a mi me prepararon para vivir con él mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar ¡¡todooo!!! Lo qué servía y lo que no. Porque algún díaaaaaaaaa! le dábamos crédito a todo.

concha: O.O …. exactoooooo: darle  crédito a todo ¡qué difícil! y ¡qué pendejos lo que mal entendemos el concepto de crédito : es tal cual confianza! no lo había pesado… y no es mejor de cualquier manera [boquita de S]

Gale: … guardábamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardábamos !la primera caquita!

fresa: ¡ay tá! ¡no que muy muy!

Galeano: en casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos…. ¡cómo guardábamos! ¡todooooooo guardábamos! ¡ guardábamos hasta las tapas de los refrescos! ¡¿cómo para qué?!

¡Y las pilas! las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín…

concha de fresa: tu insistencia  me hace llorar [ el poco chocolate en la taza ya sabe a salecita]

 Galeano: ¿ ?

concha de fresa: ¿quieres ver un comercial?

Eduardo Galeano: ……