…despierto porque, recostada de mi lado izquierdo, puedo escuchar al corazón.

Atenta, así me quedé. Pendiente, mucho. Con la tensión de escuchar el momento en que dejará de latir. Por un momento creí que si escucharía eso: un hasta aquí!

Por favor,  no te detengas. No lo hagas. Sigue tan rojo. Rojote.

o si no ….

Estaba segura que moriría, pero ¿tendría que escuchar el momento? sí. En definitiva. La simple idea excita!La de escuchar digo, no la de morir.

 

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